Fui colilla en sus labios.
Ardí; se transmutó mi ser en ceniza y humo. Con el viento me hice uno.
Fui can a sus pies.
Obedecí; arrodillada, sonrisa grata. Arrasó con todo mi humedad rosada.
Jugamos, actuamos, lamimos, reímos, besamos; nos liberamos. Se fueron a la mierda los eufemismos, rompimos todas las putas normas y nos dio igual.
Él fue el punto de inflexión.
(Da igual que fuese un gilipollas)
De un soplo se había esfumado el verano y todo volvió a dar el mismo asco de antaño.
Elaboraste teorías para desamortizar mis ganas de amar y ponerlas a pública subasta.
(Yo misma las llevé a cabo)



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