Y ahora, estoy sola en la habitación. Tú me observas a través de un cristal, pero sin poder tocarme; me analizas, te das cuenta de lo que soy.
Sólo quiero olvidar, cielo, no me hagas revivir mis infiernos. Abrázame y dame dulce muerte; sopla y llévate a los fantasmas.


Los recuerdo siempre se transforman cuando se regresa a ellos... No hay caso.
ResponderEliminarSuerte
J.