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martes, 20 de enero de 2015

Esta entrada es tan real como quieras que lo sea



Y si quieres decir que mesa
no es más que silla,
o si para ti silla
tan sólo es mesa;
quiero decir,
¡qué más daría!

Y si el río que nos surca
es asépticamente eléctrico
y a la vez inmundamente ecléctico,
¿es
(si es que algo es realmente en todo el sentido de la palabra)
intrínseca o postiza
la suciedad de su linfa?

Y si la mesa, la silla,
simplemente no son,
si nada fuera,
entonces, tampoco importaría.

domingo, 11 de enero de 2015

Y ensucio recuerdos cuando echo la vista hacia atrás (V)




Podría decir que las espigas impulsadas por la brisa se pusieron a contarme mentiras, elaborando idílicos (a la par que improbables) futuros junto a ti. Igualmente, no sería desacertado decir que se murió porque me aburrí de hacerte daño, o que tú me hiciste daño, o que nos destruimos mutuamente por el millón de fallos y carencias de cada uno.

Que se nos marchitó el amor de no regarlo, que lo dimos de sí demasiado, que nunca estuvo o que aún queda algo. Todo pudo y puede ser, aunque ya ni sé qué es verdad o qué películas me monto en mi cabeza cada vez que echo la vista hacia atrás. Pero, ¿sabes qué? Da igual. Floritear el pasado en montones de folios a veces está bien para entenderlo, pero otras es mejor dejarlo pasar; recordar la alegría, el placer, la amistad y aprender de los fallos que podamos reconocer. Salir del barro sin más ni más.

sábado, 3 de enero de 2015

Aerofobia


¿No te ha pillado la vida por sorpresa? Ya sabes, en algún momento de ensimismamiento cuando de repente y como si de una epifanía se tratara, eres consciente de todo tu ser de golpe.

Es extraño cómo de un día para otro te das cuenta de lo que has dejado atrás, de lo que tienes ahora o de lo que llevas esperando toda tu existencia y ahora se te echa encima. Da miedo, ¿eh?; recapacitas sobre el escurridizo tiempo y por primera vez comprendes lo que conlleva tu mortalidad en su totalidad. Hasta hace nada la vida se atisbaba apenas en la lejanía, un espejismo que no terminaba de adquirir una forma consistente. Todo era y no era a la vez en un mundo 
plano por el que era fácil caminar
puesto que creíamos conocerlo bien.

Pero aquí estamos. Ya no podemos ser astronautas o músicos. Encaramos las limitaciones propias, o lo que es lo mismo, la realidad nos abre los ojos con una somanta de hostias dejándonos finos filipinos, y como podemos nos reponemos de la sobredosis de mediocridad. Aún mareados por el golpe combatimos el desengaño con carreras que nos harán invencibles y únicos, hasta que esa nueva mentira se destapa dejando ver que los titulillos no son más que fruslerías; el más tonto parece ser el que más se mata, y trepar es la clave del éxito. El concepto de lo justo se distorsiona ante esta nueva percepción, y los que mantienen el orden pasan de protectores a carceleros. Las figuras de referencia
se marchitan como muñecos de papel
bajo un jarro de agua.

Y ante este panorama de constante cambio
así como de principios tan endebles,
una ya no sabe qué pensar, ni si quiera si debe pensar algo
o es mejor dejarse llevar por el vendaval de sinsentido.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Niebla



Bruma que lo engulle todo; luz, formas, colores, tiempo. Detén la sucesión de momentos, merma el furor de la vida. Da un respiro al tránsito de entes con tu envolvente sombra y cubre con intriga los consabidos caminos.
Ven a mí al despuntar el día, calígine misteriosa.



martes, 16 de diciembre de 2014

Desengaño vital


Sacude la cabeza ante tanta sinrazón. 

Ha decidido apartar las tonalidades esmeralda de su paleta de colores; sus ojos han dejado de brillar por ideales visiones.

Salió del ring de las causas perdidas, porque en su corazón se había rebasado el límite de derrotas; no quiere saber más de luchas, pues en tan corto camino sus pies han dado con demasiadas espinas.

Pacífico contendiente, no abandones como el común de lo mortales. No podría soportar tu baja.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Ya no tan dulce Navidad



Se acerca...

Glacial humedad que recorre mi espalda


Olor a hogar roto

Nieve que cubre mis párpados

Fariseas sonrisas me apresan cual crueles leontinas

Al menos me queda el frío, cristalizando lacerantes reminiscencias.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Y ensucio recuerdos cuando echo la vista hacia atrás (IV)



Y ahora, estoy sola en la habitación. Tú me observas a través de un cristal, pero sin poder tocarme; me analizas, te das cuenta de lo que soy.

Sólo quiero olvidar, cielo, no me hagas revivir mis infiernos. Abrázame y dame dulce muerte; sopla y llévate a los fantasmas.

lunes, 1 de diciembre de 2014

La erótica del acero


Mira cómo refulge orgulloso en mitad de la noche.
Llevaba tiempo sin oír su argentado ritmo.

Sacapuntas, maquinillas, cúteres, compases; no hay normas escritas.


No ha olvidado su poder y sabe que aún quiero que lama mis caderas, bese mi piel. Todavía estoy impaciente por ver al vital líquido dibujar senderos cruentos que ocultaré religiosamente, porque la gente no está preparada para saber que quiero ser grotesca fuente.

Deseo más que nada observar la sosegada marcha que le impone la gravedad; tal que un dipsómano sueña ríos de absenta, yo anhelo separarme y cortarme, quitarme la parte sobrante.

Mi cuerpo es un lienzo que desea ser surcado, y sé que todo esto debe sonar enrevesado, pero es un imperativo recurrente. Sólo quiero descoserme.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Primer amor



Te recordaré melancólico, insolente, silencioso.
De trato osco,
espíritu obcecado.
(Nunca fuiste mejor que aquello por ti tan odiado)

Tampoco será fácil obviar los imberbes recuerdos, tu cálido abrazo.
Entre tanta decadencia, mi héroe;
primer amor en mi primer verano.
(A pesar de que de tu mente ya me hayas borrado)

Pudo más el carmín extranjero,
y nosotros fue en pretérito tiempo.

Tal que un niño reprendido,
te apartaste a una esquina.
Te fuiste de mi vida,
mocoso egoísta.

Olvidaste recordar de dónde venías.

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