Sacude la cabeza ante tanta sinrazón.
Ha decidido apartar las tonalidades esmeralda de su paleta de colores; sus ojos han dejado de brillar por ideales visiones.
Salió del ring de las causas perdidas, porque en su corazón se había rebasado el límite de derrotas; no quiere saber más de luchas, pues en tan corto camino sus pies han dado con demasiadas espinas.
Pacífico contendiente, no abandones como el común de lo mortales. No podría soportar tu baja.


Algún triunfo, entre tantas derrotas, a veces, se torna necesario...
ResponderEliminarJ.
nunca hay que bajar, siempre levantarse y seguir, aunque el camino siempre se ponga difícil.
ResponderEliminarbeso enorme!