a menudo me daría igual ser que no ser,
y de vez en cuando quiero querer ser, pero ya no puedo.
A rachas, descuidada de mí, pierdo las razones;
en ocasiones las encuentro,
pero siempre manchadas de anteayeres.
Y a veces, consciente de golpe de que soy y existo,
como forzosa oscilación de oxígeno
permito por inercia mi hálito plomizo.

Algunas veces, lo mejor es hacer y no esperar...
ResponderEliminarSuerte!
J.