¿De qué sirve huir? No importa el tiempo que pase. El imperativo persiste. Desteje que desteje, sólo inútil maraña de hilos, exudando demasiada nada entre tanta costura tan mal cosida. Sentir(me)(te)(le)(nos)(os)(les), eso es todo. Sentir algo.
¿Quién no es límite? ¿Quién no tira las razones a la mierda? ¿Quién no siente la orgásmica caricia del peligro, del miedo? ¿Quién no chilla sin motivo, quién no ama y odia a alguien, quién no siente nada, a veces? Echaría de menos llorar y no llorar, el silencio, la nada, mis errores. ¿Quién quiere curarse? Yo sólo quiero pastillas para no soñar, abrazarme al vacío y caer. Quiero disfrutar sin disfrutarlos, mis sinsentidos.