Mostrando entradas con la etiqueta mareo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mareo. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de febrero de 2016

Sin rencores




No eras tú, mi pausa
no eras, el alto en el camino.

No era yo, tu paraíso
no era, la frágil pureza.
No, ni soy ni era.

Y con todo, no estuvo mal.
¿Podrás dejar de ensuciar pasados?
Ojalá crezcas, y me entiendas.

viernes, 1 de enero de 2016

Rotos y descosidos, todo junto



Días como de piel de ciruela de re-conocernos días de chupar limones y naranjas y pomelos de preguntas incómodas días de purga de reírse con ácido resbalando por la comisura días de verdades de besos que amargan de morder días de hacer daño de mentiras de límites difusos de girar girar girar girar girar y tal vez entonces caer

sábado, 14 de noviembre de 2015

En este cuento



Caperucita por el lobo sodomizada
a veces ningún cazador te halla,
Cenicienta por su carroza engullida
cuando a las doce se transforma en calabaza,
Blancanieves bajo tierra sepultada
del príncipe no se supo nada,
Bella por Bestia destripada
la rosa se marchita
no hay amor que le valga,
Alicia degollada
y la sonrisa del gato de Chesire
de cuerpo presente
en el aire dibujada

Al menos voy a intentarlo
dejad de recordarme mi mortalidad
seguiré buscando la adrenalina
hasta que me dé la vida

viernes, 23 de octubre de 2015

Vainilla



Cada vez es más fácil
encender velas de vainilla
comer yogur griego
hacerse coletas
desamortizar mi corazón
venderlo al mejor postor

aunque a veces aún me escapo de mí
y corro, lejos de la zona segura
buscando el polvo
las escamas de piel bajo las uñas
buscando alterar la sístole y la diástole
ver brotar la sangre
explotar de vez en cuando

porque me oxida cada segundo que me lame la nuca
y no estoy viva
aun cuando el recuerdo sólo es humo
artificio puro
ni es verdad
ni vida

lunes, 4 de mayo de 2015

Difícil de conjugar



Condenan a muerte
tus silencios,
y sonrisas,
y miradas,
que se cuelgan de tu cara como si tal cosa, porque tú, 
asesino de desesperanzas,
no sabes lo letal de tus armas.

Eficiente y mortal, me arrancas
de no esperar nada; me arrancas
la quietud con presteza, y echo en falta
las entradas
y salidas
y bocas,
y las lágrimas pasadas,
porque hoy me resultan más sencillas que tú.

Ahora sé lo que hacer con el pretérito,
pero me está sobrando un presente.

domingo, 19 de abril de 2015

Irresolutiva por naturaleza



Estrujar el amor hasta que se vuelva rancio.
Estrujarlo hasta que pierda su esencia,
como ese grano de café tostado y molido,
delicioso,
que se enmohece dentro de su propio
filtro
a fuerza de reutilizarlo.

Estrujarte y estrujarme,
morir en el intento de
salvarte y salvarme.

Odiar en el intento de
amarte y amarme.

Powered By Blogger